Posteado por: alexrchies | marzo 24, 2010

La caza de brujas contra Pellegrini

Escribo este post para denunciar, como probablemente mucha gente ya se ha dado cuenta, la vergonzosa caza de brujas que desde la prensa deportiva se está lanzando contra Manuel Pellegrini desde principio de temporada.

Deslumbrados por los grandiosos fichajes, los personajes de la prensa rosa deportiva, es decir, aquellos que llenan sus artículos con las discusiones y las fiestas de jugadores en lugar de hablar de táctica o estrategia, empezaron a mover sus hilos para sentar en el banquillo blanco a uno de los entrenadores más polémicos del mundo, Mourinho. ¿La razón? Sencilla, se iban a hinchar a rellenar páginas y páginas con sus explosivas ruedas de prensa.

Claro, Pellegrini es tan educado que no da juego.

Es curioso que esos mismos personajes fueron los que reprocharon a Schuster no guardar las formas y ser desagradable ¿no conocen a Mourinho? y curiosamente reprochan a Pellegrini no hacer jogo bonito. ¿No saben que Mourinho suele jugar con seis defensas (doble pivote defensivo como Essien y Makelele en el Chelsea) y cuatro jugadores libres y muy rápidos para jugar un contraataque constante? ¿Dónde está en ese esquema la posesión, el tiqui taca y todos esos aspectos del juego que demandan?

Cansados de escribir articulos incendiarios echando la culpa a Pellegrini hasta de los atascos de la Gran Vía, últimamente han venido haciendo encuestas al público (mañana se publicará una nueva). Lo curioso es que, como no consiguen que el público rechace la gestión de Pellegrini (que suele obtener en torno a un 70% del apoyo popular), continuan haciendo encuestas, cambiando los parámetros y el público objetivo (la última sólo a la gente que acude al Bernabeu) a ver si así pueden “demostrar” que el madridismo no quiere a Pellegrini. ES UNA ACTITUD VERGONZOSA de un medio profesional.

A ver si se enteran. No es que el madridismo esté o no con Pellegrini. Independientemente del entrenador, el madridismo está harto de ver pasar entrenadores y el estilo de Pellegrini, mal que le pese a muchos, es bastante parecido a lo que gusta en el Bernabeu.

Tiene razón el chileno al decir que al madridismo no le gusta el estilo del Barça (que no es que sea peor o mejor, es que es distinto). Con más de seis pases en una jugada las gradas empiezan a murmurar. El madridismo quiere empuje, quiere potencia, quiere rabia, quiere velocidad, presión y morir en el campo y todo eso no define al juego culé. Por eso el madridismo adora a Cristiano Ronaldo o a Higuain pero no ficharía (según sus encuestas) a Messi o a Agüero.

El Real Madrid tiene un estilo claro y definido desde que nació como club y es el que acabo de definir, el de Juanito, Camacho, la Quinta del Buitre y un largo número de etc… El del honor y las grandes remontadas, la fuerza, la velocidad y la calidad. El Madrid, señores, nunca fue de tiqui taca y de peloteros como intentan vendernos algunos.

Posteado por: alexrchies | marzo 21, 2010

Tres puntos y gracias

El Real Madrid salió a especular en el Bernabeu, algo dificil de entender a estas alturas de la temporada y, sobre todo, sin tener muy claro cuál era el plan a seguir contra el Sporting. Los de Preciado, en cambio, tenían clarísimo su papel y de no ser por la irracional forma de jugar madridista (demasiado habitual, por otro lado), se hubieran llevado algún punto del feudo blanco.

Durante la primera parte, Granero demostró que todavía no está preparado para suplir a Guti, aunque apunte maneras. Era un partido excelente para el canterano para dar un golpe sobre la mesa con un rival débil y un público entregado. No obstante, por alguna misteriosa razón no acaba de integrarse en el grupo. Su juego es demasiado lento, demasiado pausado (igual que le pasaba a Guti en sus inicios) y deslumbrado por tantas estrellas parece tener miedo de sacar toda la técnica que demostró en el Getafe. Como no espabile, puede seguir el camino de Gago (que nunca ha llegado a explotar).

El Sporting se plantó en el Bernabeu con las ideas claras y una táctica muy definida, encerrando al Madrid en el centro del campo (lo que ya hacen los blancos de forma natural) y saliendo con velocidad al contraataque. La apuesta funcionó a la perfección y, con los blancos casi inoperantes en ataque, el Sporting se adelantaba en el marcador por mediación de Barral.

A partir de ahí, la habitual reacción madridista. El equipo se rompe y acude a la épica, resurgiendo con una potencia, una presión y una pegada que muy pocos equipos en Europa son capaces de repeler.

No obstante, olvidándonos del resultado (un 3-1 muy engañoso) la realidad es que el Madrid tácticamente fue desastroso, antes y después de Guti. Todos los jugadores, abanderados por Ramos, tratan de conseguir el pase interior y la jugada genial (como ya dejó caer Guti tras el partido contra el Lyon) y eso genera múltiples pérdidas de balón que desconciertan y cansan a los madridistas y animan a los rivales. Desde la dirección técnica se debería obligar a los jugadores a ser más disciplinados y a tratar de jugar fácil (de momento, sólo Albiol y Garay parecen contentos en ese rol). Es bueno tratar de sorprender de vez en cuando pero si siempre intentamos lo imposible, además de fallar habitualmente, dejamos de contar con el factor sorpresa.

Si nos fijamos a lo largo del partido en las tomas aéreas, podemos ver con claridad que el Madrid no tiene dibujo táctico sobre el campo. Lass no tiene clara cuál es su labor (¿pivote defensivo en la banda?). Xabi y Guti mueven bien en largo y al hueco pero no hay hueco si Marcelo o Arbeloa no suben las bandas, Higuain y Benzema desbordan en velocidad pero, si no hay contraataques, los centrocampistas se les echan encima y deben jugar de espaldas a la portería. Van der Vaart y Kaká necesitan más espacio en el centro del campo pero si los interiores suben y la defensa del rival está adelantada se forma una gigantesca torrija con cinco jugadores blancos más los defensores rivales en la frontal del área.

Ronaldo se deja caer a la banda (normalmente la izquierda) y ahí es donde surge el 80% del peligro de los blancos (sobretodo si le apoya Marcelo). La otra banda, casi siempre es inoperante. Existe un desequilibrio demasiado grande y Pellegrini no tiene a los hombres necesarios para cubrir los huecos que quedan en el campo. El empuje de Ronaldo y Van der Vaart es fundamental así como las constantes rupturas de Marcelo y la certera finalización de Higuain. Como resultado, el Madrid sobrevive a base de latigazos y la pegada de sus mejores hombres.

La realidad es que el “equipazo” que tiene el Real Madrid y que se vendió a principio de temporada no es ni siquiera un equipo. Ni por mal rollo entre jugadores, ni por ineficacia de Pellegrini como tratan de vender los medias. Es simplemente un equipo muy mal planificado en cuanto al tipo de juego que quiere desplegar y los jugadores de los que dispone.

Zidane lo dijo a principio de temporada. El Madrid necesita empezar sabiendo que tipo de fútbol quiere desplegar, encontrando su identidad y, a partir de ahí, empezar a construir un equipo. Florentino sigue empecinado en su política (muy buena en la empresa y muy mala en fútbol). Hay que estudiar bien la forma de jugar de los jugadores que se fichan para saber si su estilo de fútbol encaja y es compatible con el resto.

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