Real Madrid – Osasuna Diciembre 18, 2007
Posted by alexrchies in Liga.Tags: Carlos Vela, Liga, Madrid, Osasuna, partido, Sneijder, Van Nistelrooy
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En plena borrachera de éxitos en el Bernabeu, llegaba el Osasuna dispuesto a dejar un sabor amargo en la boca de los aficcionados blancos de cara al empacho de turrones y polvorones tan propios de estas fechas.
Jugaron magníficamente bien los de Ziganda, movieron con criterio, presionaron, jugaron rápido y defendieron con un orden táctico envidiable. Incluso su centro del campo fue insultántemente superior al madridista, que gana fuerza y pegada exterior con Sneijder pero pierde criterio y sorpresa con Guti en el banquillo.
Por desgracia, los navarros sólo tuvieron un fallo importante, tan importante, de hecho, que es el que sirve para determinar quién es el ganador de un partido en este mundo del balompié. Y es que Dady apenas tocó el balón, inutilizado por el magnífico marcaje de Pepe, primero, y Cannavaro, después.
Justo lo contrario que demostró el Madrid en dos ocasiones. Van Nistelrooy fue el primero en abrir la lata. Tras un córner botado por Sneijder al más puro estilo Beckham, el holandés remató extrañamente sólo en medio del área. Fue sin duda el error más grave cometido por los rojillos pero tan escandaloso que sin duda mereció el castigo de verse por detrás en el marcador.
El propio Sneijder remató la faena con un disparo cruzado desde fuera del área marca de la casa. Seguramente, aunque no fue un partido especialmente brillante el del ex del Ajax, su asistencia y su gol le servirán para recuperar parte de la confianza perdida.
En cuanto al resto, sobresaliente en defensa (con un Pepe una vez más infranqueable) y notable en ataque. El centro del campo fue la gran asignatura pendiente. Sneijder, Baptista y Diarra, aunque bien en el corte, no consiguieron enlazar con fluidez con los atacantes, lo que derivó en el dominio de Osasuna durante gran parte del partido y con el cambio de Baptista por Guti y del Malí por Gago, apostando claramente por más toque y menos músculo.
No se notó tanto el cambio debido a lo acertado del Madrid sino a la réplica con los cambios de ziganda que descompuso una medular perfectamente ensamblada que bajó notablemente su rendimiento.
Al final, otra vez fue Osasuna superior y otra vez venció el Madrid. Para destacar, me quedaría sobretodo con la magnífica y descarada actuación de Carlos Vela, el joven jugador mexicano (18 años) cedido por el Arsenal de Arsene Wenger que hizo lo que quiso en la derecha y la izquierda, volviendo loco a Marcelo y regalándole a Ramos un espectacular caño de tacón que muy pocos se atreven a hacerle al de Camas.
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