Sufriendo, como siempre Enero 2, 2008
Posted by alexrchies in Copa.Tags: Alicante, Copa, Guti, Real Madrid, Robben
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No es un secreto que el Real Madrid sufre con los equipos pequeños. Es una cuestión tan propio del club, como su pegada o el espíritu de Champions, algo propio del club e independiente de los jugadores que pasan por la entidad. Desde que yo tengo uso de razón, es así.
Pocos madridistas parecerán preocupados por un partido de Champions o por uno contra un grande, ahí sobran las motivaciones. El madridista ve con temor a los recién ascendidos, los segundas de la copa y los que ocupan los puestos de descenso. Esos, al final, suelen ser los que determinan si el Madrid gana el título o no.
En esta ocasión, Schuster planteó un equipo muy equilibrado, con un potencial ofensivo considerable y, sobre todo, salvando a Sergio Ramos, que jugó de central, con todo el mundo en su sitio.
Pese a lo apretado del resultado, el Madrid dispuso de multitud de ocasiones para marcar que demostraron porqué los suplentes están dónde están. No jugaron mal, ni mucho menos. Dominaron casi todo el partido y dispusieron, al menos, de nueve ocasiones muy claras que desbarataron entre Ricardo, el palo y el poco acierto de los delanteros madridistas, quizá un poco oxidados por la falta de rodaje, pero al final los goles son los que mandan y los suplentes no parecen estar a la altura en esa faceta del juego.
El Madrid encarriló el partido un poco más tarde de lo previsto, tras varios avisos, gracias a un tiro cruzado de Robben, tras una magnífica asistencia de Gonzalo Higuaín, muy activo y acertado todo el partido. No obstante, y pese a todo pronóstico, el Alicante empataría en una de las pocas ocasiones claras que tuvo.
Torres se equivoca al apoyar a Guti en el marcaje y deja que su hombre se escape sólo por la banda. A su vez, Heinze debe dejar el marcaje del Borja, a la postre autor del gol, para tapar el centro de Álvaro. Finalmente, Borja remataría sin demasiados problemas, batiendo a Dudek.
El Madrid, que pese a todo seguía dominando y generando ocasiones, le metió una velocidad más al partido presionando un poco más arriba y generando nuevas ocasiones que acabarían en nada, como la buena internada de Gago que acabó en el palo de la portería alicantina. Al final, la pausa y la genialidad de Guti, pitado a ratos, acabaron con el balón en la red y la dedicatoria del rubio a la grada.
Mala suerte para Drenthe que después de calentar durante media hora veía como sus esperanzas de jugar se esfumaban a diez segundos de la prórroga y para el Alicante, que hasta el último segundo demostró ser un digno rival y que pudo dar la campanada en el Bernabeu.
Uno a uno
Destacaría sobre todo la actuación de Balboa. El canterano corrió como nadie, atacó con criterio y generó mucho peligro pegado a la banda (aunque se le notó falta de ritmo en algunos compases) y, lo más sorprendente, su generosidad defensiva hizo que fuera un baluarte en la recuperación de balones en la derecha, supliendo con creces las carencias físicas que los años de Salgado evidencian. El de As Neves es todo actitud y derroche pero, desafortunadamente, ya no es lo que era y su físico influye de una forma tan determinante en su juego que hace que el bajón del gallega sea todavía más abrupto de lo habitual.
En general, el resto del equipo estuvo muy entonado, con una actitud y un movimiento muy diferente del que se vió en Alicante. Guti e Higuaín movieron y se movieron magníficamente en el ataque, Soldado lo hizo todo bien salvo en el último disparo y Heinze se mostró una vez más intratable en defensa.
No tan bien estuvo Robben, pese al gol. El ex del Chelsea sigue sin demostrar absolutamente nada y cualquiera de los demás jugadores blancos, salvo Saviola, mostraron muchísimo más entusiasmo e intenciones que el holandés. Ramos, una vez más, demostró que le falta rigor táctico para acoplarse bien como central (aunque, como siempre, en lo demás estuvo espléndido), Saviola ni apareció en el tiempo que tuvo, más de media hora, y Gago, sin más, cumplió.
Marcelo se matuvo firme en defensa y apoyó bien en ataque y poco a poco va asentándose y mejorando la solidez de su juego. Dudek, finalmente, resolvió con acierto todo lo que le llegó salvo el gol, donde poco más de lo que hizo pudo hacer.
Foto: as.com